El profesor de prácticas se dirigió hacia la puerta del aula número 14. Les dijo a los chicos que se apartaran y quitándose la camisa se lió el brazo con ella. Había dejado sobre la mesa que tenía junto a él la manivela de recogida de las persianas. La cogió golpeando con firmeza el cristal y haciéndolo saltar en pedazos. Con el brazo vendado los apartó. Metió por el hueco el otro cuando sintió como cinco clavos ardiendo atravesaban la frágil carne de su mano.
No pudo evitar soltar un aullido de terror cuando miró hacia abajo y contempló aquellos dos ojos inyectados en sangre sobre él. Intentaba soltar la mano encajada dentro de aquellos colmillos mientras el dolor iba en aumento. Debajo de él se formaba un gran charco de vino que otras figuras negras paladeaban. Distinguía claramente sus lenguas negras y ásperas en contraste de aquel rojo intenso. Con el brazo libre golpeaba sin ninguna reacción a aquello que lo mantenía retenido. De repente algo saltó a través de aquel ojo de buey yendo a aterrizar sobre su cara.
Su cuerpo frío y pegajoso se introducía lentamente por sus fosas nasales tapándole a la vez la boca para que no pudiera respirar. Segundo a segundo notaba como esa sustancia atravesaba se introducía por su traquea y saturaba sus pulmones. No aguantaría mucho más. Demasiadas cosas pasaban ese instante por su cabeza ahora que no podía pensar sobre ellas. En ese momento ya todo le daba igual. Sabía que solo le quedaban unos pocos segundos de vida a medida que su cerebro se iba hinchando a causa de la falta de riego de oxígeno. Sin energía cayó sobre el suelo desvaneciendo sus palabras en un vacío que le arrastraba sin remedio. El crujir de huesos se hizo sentir en aquel silencio mortal que rodeaba su cuerpo cuando aquella cosa separó su mano derecha del brazo.
Masticaba uno a uno aquellos dedos ante el asombro y el asco de los alumnos que se habían replegado lo más lejos posible de aquella puerta. Ésta los miraba mientras degustaba con excesivo gusto aquella caliente y sangrienta carne sin importarle siquiera los trozos de sustancia ósea que reducía a la nada con sus continuos mordiscos. Era parecido a una rata grande con unas mandíbulas que superaban el doble de su cuerpo. Mientras, al otro lado de la puerta, sus compañeras formaban una fila, una encima de otra, para poder entrar a robar las gallinas.
[MF]Ozombie 2012 BDrip
Hace 2 semanas


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