En cuanto la vio correr así supo que algo no iba bien. Su corazón en ese instante mandó más que su cerebro y dejó a los otros colgados para dirigirse junto a ella. Los demás ya no prestaban atención a lo que ocurría allí arriba y solo miraban por las ventanas esperando el momento para bajar al exterior. Vio como Carles y su compañero observaban con tristeza el lugar donde el otro había caído. Pero a él no le importaba nada el otro. ¿Donde estaba ella? No la podía ver. Un momento. Sí, allí estaba. Había lanzado algo contra aquel chico.
Ahora se dirigía hacia él. No parecía que estuviera en muy buen estado. Iría para ayudarla. No sabría muy bien como llegar pero lo intentaría. Su deseo era estar junto a ella sin importarle lo que pasara después. Quizás luego lo fastidiase todo y saliera todo al revés. Pero era un riesgo que si tenía asumido no parecía importarle ahora. Los chillidos comenzaron y el humo no le dejaba ver nada ahora. Sentía todo el calor bajo sus pies y las bambas se le pegaban a las mesas. Una gran luz blanca vino del exterior iluminando por unos breves instantes las dos aulas. Un grave sonido se escuchó seguido del rumor de la gente y gritos pidiendo ayuda detrás de él. Llamó a Noemí con todas sus fuerzas pero parecía que el humo ahogaba también sus palabras. No la dejaría ahora que la había encontrado. Poniéndose de rodillas y poniéndose un pañuelo alrededor de su boca y nariz avanzó poco a poco palpando con las manos. Su corazón latía con excesiva rapidez debido a la ansiedad que hacía contraer su pecho.
Su temor a no encontrarla crecía y a punto estaba de perder toda la esperanza cuando en medio de aquel caos total vio un par de siluetas recaídas sobre dos de los asientos. Se acercó con toda la rapidez que disponía sus piernas. Sí, era ella. Acercó su oído a su boca. Apenas respiraba. La debía sacar de allí cuanto antes. Ésta al sentirle cerca abrió cuanto pudo los ojos y haciendo un esfuerzo considerable señaló al otro chico. ¿Por qué tú no? He venido a por ti. ¿Qué me importa a mí el otro? Te tienes que salvar tú. ¿Pero que es esto que tienes aquí? Oh, no. Algo le había desgarrado por completo el pecho y la sangre bajaba sin pausa a través de su cintura apagándose en el suelo. Observó su otro brazo medio caído.
Tenía algo sujeto entre sus dedos. Era una de esas asquerosas ratas muertas. Habían estado luchando y al final las dos habían perdido. Sabía que ya no tenía remedio y que no tardaría mucho más en morir. Sus ojos se le llenaron de lágrimas y esta vez no fueron a consecuencia del humo. Ella acercó con sus últimas energías la mano a su rostro y le acarició la mejilla como diciéndole que no se preocupara más por ella. Él acercó sus labios a su frente y la besó justamente en el momento que el último soplo de vida la abandonaba. Se enjuagó los ojos como pudo y llevándose al otro chico a la espalda intentó volver por donde había venido. Las llamas habían crecido mucho y el calor era casi insoportable.
[MF]Ozombie 2012 BDrip
Hace 2 semanas


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