viernes, diciembre 22, 2006

El poema del viernes: Sin título

Sin título

En el recorrido de una montaña
un recuerdo difícil de olvidar.
Algo que temes y te atrapa
sintiendo que no puedes escapar.

Y mirando el cuerpo del delito
sabiendo que no lo puedes dejar allá.
Ante tus ojos se te abre el vacío
reservándote un lugar especial.

Ya has perdido la esperanza
de que todo vuelva atrás.
Sin embargo la añoranza
cree que a casa debes regresar.

Y en el reflejo del abismo
te preguntas si debes continuar.
No puedes distinguir ningún otro camino
ni cuando te decides a saltar.

© Jessie

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jueves, diciembre 21, 2006

El libro de la semana: Crespúsculo antes de Navidad

Está a punto de llegar la navidad en el pueblo costero de Sea Haven. Matt Granitte volviendo de unas compras con su hermano, se encuentra de nuevo con Katie Drake, su obsesión desde que la viera por primera vez. Ella acaba de llegar de viajar por el mundo haciendo promociones de sus novelas y con la intención de aposentarse ya por fin en la casa familiar. Pero ninguna de las hermanas Drake son chicas normales. Todas tienen un secreto que corre por su sangre de generación en generación y que las llevan a ayudar a aquellos que las necesitan. Pero esta vez un antiguo mal se ha despertado y todas ellas tendrán que hacer esfuerzos para poder llegar vivas a Navidad.

Christine Feehan nos presenta en esta novela una nueva aventura de las hermanas Drake. La primera y anterior titulada "Magia en el viento" fue un relato publicado dentro de la antología "Lover Beware", donde se nos presenta el regreso a casa de Sarah Drake y su romance con Damon Wilder. Por si no lo había dicho antes, esta autora escribe dentro del género romántico, pero ambientadas en mundos góticos y sobrenaturales. Su saga más famosa es la de los Carpatianos, o Saga Oscura, que lleva unos 17 títulos y que cuenta la historia de unos seres inmortales con habilidades psíquicas y que se alimentan de sangre. Éstos establecen ligaduras muy fuertes con mujeres mortales para poder sobrevivir y hacer que su raza persista. Pero también tienen que luchar contra sus propios renegados que se dedican a asesinar a gente mortal, los vampiros.

Las hermanas Drake, por contra, son toda luz y todo bondad hacia los demás. Vienen de una larga estirpe de brujas que se dedican a velar por la gente. Son siete hermanas, y parece que cada libro está protagonizado por la historia de amor de cada una de ellas, aunque todas juntas son las que se enfrentan a los peligros que transcurren en su vida no del todo normal. De momento hay 4 títulos publicados.

¿Por qué escogí este título? Mi intención antes de que acabara el año era leerme Dune de Frank Herbert. Pero al llegar a mis manos este libro, y con ese título tan sugerente, me decidí a leérmelo, y postergar mi querido planeta Arrakis hasta el próximo año. A esta autora ya la conocía por los libros de la saga oscura y mi intención era también comenzarme uno de ellos próximamente. Había buscado alguna saga de vampiros diferentes a las Crónicas Vampíricas de Anne Rice, ya que había visto las 2 películas de la saga y quería alguna historia original, y encontré estas novelas, con su toque romántico.

Pero volvamos de nuevo a la población de Sea Haven. Matt Granitte tras pasar unos años como Ranger del Ejército, tras acabar sus estudios universitarios, ha regresado al pueblo y comenzado a trabajar en la empresa familiar con sus hermanos. Kate Drake ha vuelto a casa a pasar las navidades y establecerse en el hogar familiar con la intención de restaurar su viejo molino y hacerlo servir de cafetería-librería. Entre los dos existe algo más que una simple atracción. Él lleva toda la vida soñando con tenerla entre sus brazos, en aferrarse a ella con todo lo que ello conlleva. Ella siempre lo ha llevado en el corazón y en el pensamiento, pero cree que una chica sencilla como ella lo aburriría muy pronto.

Mientras examinan el molino, ya que el amablemente se ha ofrecido a echarle un vistazo para las reformas, descubren una pequeña grieta en el suelo, debida a uno de los terremotos que ha habido. Pero cuando intentan examinarla, descubriendo en la piedra símbolos antiguos, de los que Kate parece tener algo de conocimiento, una especie de gas surge de ella y sale al exterior.

A partir de entonces, una niebla gris parece surgir del mar e intentar atrapar a Kate en varias ocasiones, mientras la gente del pueblo, sobretodo los niños, comienzan a tener pesadillas sobre una especie de esqueleto con sombrero que destruye los símbolos relacionados con la Navidad. Las hermanas Drake, unidas tanto espiritualmente, como poco a poco en el mismo pueblo, y lideradas por Kate quien parece ser el principal objetivo y que puede sentir la inmensa maldad y odio de ese ser luchan por darle la paz o desterrarlo para siempre mientras intentan descifrar esos antiguos símbolos entre todas.

Estarán ayudadas no solo por Matt, quien no se separa de su amada Kate, sino también por Jonas Harrington y Jackson Devau, antiguos compañeros de armas de Matt, y que son ahora el sheriff y su respectivo ayudante. Aquí hay que comentar que Jonas es una especie guardián de las hermanas, ya que presiente cuando alguna de ellas está en peligro, y tiene una especie de 'relación' con unas de las hermanas, Hannah, con quien parece que no se van a llevar nunca bien. Pero como he visto anunciado en el quinto libro de la serie, creo que van a ser algo más que amigos.

La verdad es que he estado disfrutando mucho con el libro. Sobretodo porque he sido fiel seguidor de otra familia de brujas americanas, las Halliwell, cuya octava y última temporada se vio este verano en televisión. Muchos de los aspectos que han tenido éstas los veo reflejados en el libro, y hacen que las protagonistas del libro sean mucho más cercanas. Durante estos años he seguido las vidas de Prue, Piper y Phoebe, y luego de la pequeña Paige. Historias llenas de magia, demonios y amor, con guiños a los cuentos clásicos, Harry Potter, Buffy Cazavampiros, y demás.


Como casi siempre podéis encontrar la novela en los enlaces de la derecha o descargar desde aquí.


Enlaces:

- Christine Feehan y su obra.
- Cristine Feehan Sitio oficial (en inglés).
- Embrujadas (Charmed) en Wikipedia.
- Descargar "Crepúsculo antes de Navidad".


Ficha técnica:

- Título: "Crepúsculo antes de Navidad". Autora: Christine Feehan. Editorial: Titania. 200 páginas.

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viernes, diciembre 15, 2006

El poema del viernes: Sin título

Sin título

Roto el cielo de ternura
lo que queda no tiene sabor.
El viento hace mecer sobre sus pasos
recordándote el valor.

Quizás si tu pudieras verme
intentando alcanzar el precipicio...
El mar se estrella contra las rocas
haciendo siempre lo mismo.

Verás si queda alguna otra oportunidad
perdiéndome en el camino.
Creerás que existe otra realidad
y que ya no soy el mismo.

Pero créeme cuando te digo
que no puedo vivir sin ti.
Eres el aire que respiro.
No me dejes morir así.

© Jessie

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jueves, diciembre 14, 2006

La canción de la semana: Bandido

Esta semana estoy escuchando el Cd de "Divas Gruperas" de Ana Bárbara y Alicia Villareal, y la verdad es que está realmente bien. No solo de RBD se vive en México :). Y esta canción que os pongo es la número 3 del CD y en estos días al menos la habré escuchado mas de una docena de veces, hasta que hoy he encontrado el vídeo, y es algo que comparto con vosotros. Aquí os lo dejo.



Por cierto, felicidades para ella, que el lunes pasado tuvo su segundo hijo.

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Scifi.es Magazine número 7

Casi a las puertas de Navidad acaba de salir el número 7 del mes de diciembre, con lo último en cine fantástico (Eragon, Dejavú, Arthur y los Minitoys) así como reportajes sobre la XVII semana de cine fantástico y de terror de San Sebastían, y un especial sobre el planeta rojo, Marte, en su incursión en la literatura y en el cine. Cuenta también con su guía de recomendaciones en DVD, literatura y cómics. Que la disfrutéis.




Como siempre disponéis de las revistas aquí.

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miércoles, diciembre 13, 2006

Relato: Cruzar el límite

A través del humo una pequeña figura avanza sin que le importe el no saber dónde va. Las palabras no le salen y no sabe que hacer. A menos que encuentre un lugar donde reposar lo que queda de sus huesos dejará la carne por el camino. El río que transporta su sangre se ha contaminado con la única cosa que no le hacía daño. No le importa lo que deja atrás. Ha cerrado los ojos demasiado tarde cayendo en sus propias mentiras.

No puede esperar a que le roben el alma. La da ya por perdida. Demasiado tarde para él. No se puede sostener sobre sus propios huesos. En sus ojos apenas se distingue la luz que antes relucía y hacía disipar la oscuridad. Solo en ese estado queda pues esperar la muerte. Dejadme en paz, es lo que grita con la poca fuerza que le queda al viento que le atraviesa de parte a parte y a los granos de arena que le agujerean los ojos. No hay ninguna puerta tras la cual ponerse a salvo.

A lo lejos se oyen los cascos de unos caballos que van acercándose. Intenta proteger sus ojos del sol y visualizar algo. Dos figuras enfundadas en trajes de cuero y con la cara cubierta avanzan hacia él. Llevan bajo su mando a dos corceles. Uno es tan negro como la noche y otro tan blanco como la más pura luz. Poco a poco disminuyen el paso y se van acercando a él.

Su miedo va en aumento al no saber lo que le espera. Llora como un chiquillo asustado. Tan alto el humo que no ve que el cielo va cambiando. Las nubes cubren todo lo que se puede distinguir de ese lugar.

Oye una voz que le dice: ‘Escoge’. Gira sus propios pensamientos antes de destrozarse contra un día que comenzó en alguna parte. Todo lo que le queda es él mismo. Nada más. ¿Por qué debe jugarse su propia vida a suertes?. Mejor que le pongan una pistola en la sien y disparen de una vez.

Un rayo de luz se abre en el cielo llegando hasta donde está él atravesando las gotas saladas y creando un pequeño dibujo en la palma de su mano. Entre mil pensamientos diferentes comienza a distinguir donde llegar. Lo ha decidido ya y no debe fallar.

Da media vuelta y echa a correr. Los jinetes ni siquiera hacen un movimiento. El pobre diablo comienza a sentir como heladas gotas de lluvia comienzan a golpearle el cuerpo. No piensa en nada más. Su cabeza ya no se puede moldear. Ha acabado con la poca razón que le quedaba. Tropieza y cae más de una docena de veces, hasta que exhausto se sienta a recuperar aliento. Levanta la vista y los ve de nuevo. Esta vez ni siquiera han avisado.

No dicen nada. Él se da cuenta de que por mucho que corra no podrá escapar de ellos. De alguna manera es algo inevitable. Mira a las dos figuras. Apenas se distingue algo en el hueco donde deberían estar sus ojos. Y sin embargo sabe que ellos también lo están observando. Cada movimiento que hace queda registrado en un banco de datos invisible el cual da una respuesta inmediata a la reacción que viene después de cualquier acción suya. Con las últimas fuerzas se pone de pié e intuyendo lo que tiene que hacer se acerca a los dos caballos. Nada hay que los distinga, aparte del color. Hasta tienen la misma marca en el morro, alguna cicatriz antigua supone. Los jinetes son también idénticos. Sus ropas, sus mascaras, todo ello. Sin embargo, no sabría decir cómo, sabe que son dos seres distintos. Blanco o negro. Cara o cruz. La elección ha de ser suya.

Da muchas vueltas en su cabeza. ¿Qué debería ser aquello? ¿Habría llegado ya su hora y tendría que escoger entre el cielo o el infierno? ¿O simplemente un castigo u otro debido a lo que había sido su vida hasta entonces? Blanco. Negro. ¿Qué es lo que debo escoger? ¿Vida o muerte?, pregunta a sus dos acompañantes. Estos callan. Más una sola palabra retumba con un eco imperecedero: Escoge, le habían dicho. Ante él dos posibles elecciones. ¿No quedaba ninguna más? Sabía que no. Blanco o negro. Claro u oscuro. Dudaba demasiado. Avanza un paso hacia el jinete montado en el caballo blanco. Intenta dar otro pero por el rabillo del ojo se fija en el otro y se para. Respira hondo y se dirige hacia el negro. Otra duda. Y otra más. Cerrando los ojos se pone a dar vueltas sobre el mismo sitio y ya mareado y solo guiándose por el oído se acerca a un caballo y lo toca.

Abre los ojos y contempla su elección. Negro. ¿Qué pasará ahora? Sin ser muy consciente de sus movimientos e intentando no caerse intenta aferrarse al caballo. Esta vez una risa de deja oír detrás de la máscara de su anfitrión. Y siente como sus manos se hunden en el lomo del caballo succionándolo hacia su interior. El pobre se asusta e intenta por todos los medios sacar sus dos brazos ya medio metidos. Siente como el frío le comienza a invadir en la parte que ya ha desaparecido dentro. Consigue aferrar sus pies en el suelo y estira para atrás. Otra vez se deja oír la risa. ‘¿Quieres que te ayude?’ Ahora la voz viene de atrás. Con bastante esfuerzo consigue girar la cabeza y ve al otro jinete como le tiende la mano. ‘¿Y qué es lo que me harás tú? ¿cortarme el cuello acaso?’ No contesta.

Viendo como el infinito se abre ante sus ojos y sintiéndose como una estrella perdida en alguna parte la cual no es distinguible dentro de la inmensidad del cielo cierra de nuevo los ojos y deja correr la fuerza que lo arrastra de forma continua a través de su piel. Un grito medio ahogado comienza a salir de sus labios quedando apagado dentro ya del frío que siente ahora en todo él.

A través del humo dos figuras montadas en caballos se alejan hacia ningún sitio llevando la máscara de la discordia y sangre en sus propias manos. Sus huellas son levantadas por el viento mientras la noche aparece y cubre todo con su manto.

Ninguna emoción queda separada de la libertad de alguien a quien sus propios sueños han despertado. La emoción de su búsqueda lo ha consumido por dentro y ya no queda nada de él. Una guitarra suena a lo lejos lentamente mientras una pareja de ángeles lloran nuevamente por la despedida.

FIN
(c) Jessie

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viernes, diciembre 01, 2006

El poema del viernes: Sin título

Sin título

Mírate, pensante en ella
una vez más.
Contando los segundos
sin parar
hasta que la vuelvas a encontrar.

Háblale, y no te dejes
atacar
con su sonrisa
sin igual
mientras te hundes cada vez más.

Ya tendrás
el tiempo suficiente
para llorar
sintiendo la pena
derramar
mientras la cordura dejas escapar.


Obsesión, te está dañando
el corazón
mirando las agujas
del reloj
rodeado de angustia y dolor.

© Jessie

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