viernes, abril 11, 2008

Relato: Diálogo para besugos

- qué haces?

- no te importa

- vale, hombre, vale. puedo sentarme?

- este es un pais libre.

- joder chico, como estas hoy. un cigarrillo?

- ahora no.

- desde cuando los rechazas?

- desde cuando tienes esa cara?

- no hay quien te hable cuando te pones así.

- pues si no te gusta te largas.

- quizas lo haga.

- adelante.

- pues ahora no me voy.

- tu mismo.

- no vienes a comer?

- no tengo hambre.

- y que vas a hacer? quedarte solo aqui?

- acaso te importa?

- no, pero...

- pues déjalo.

- a veces no hay quien te reconozca.

- vas a dejarme en paz de una vez?

- pero quien coño te has creido tu que eres para tratar así a la gente?

- está visto que uno no puede estar tranquilo.

- espera. no te vayas ahora.

- voy a perder el tren.

- creía que te quedabas.

- he cambiado de opinión.

- huir no te va a servir de nada.

- huir? de quien, de ti? no me hagas reir.

- hablo de todo lo que te pasa. esta claro que tienes algun problema.

- ahora el niño listo me sale psicólogo. No gracias.

- soy tu amigo. puedes contarmelo.

- contar? el que? un cuento? pues había una vez una linda ratita que
todas las mañanas cogía una escoba y...

- no hay quien dialogue contigo.

- para eso las dos partes tendrían que llegar a un acuerdo.

- cuales son tus condiciones?

- rendición incondicional.

- sabes que eso no te lo puedo permitir.

- pues ya sabes a que atenerte. adios.

- espera, algo podría hacer.

- tarde es. perdiste ya tu oportunidad.

- por qué?

- acaso no te has dado cuenta? eres más tonto de lo que creía entonces.

- no es justo.

- acaso la vida es justa? pierdo el tren.

- si solo fuera eso...


FIN

© Jessie