martes, septiembre 09, 2008

El libro de la semana: Los días de la cera

En una fiesta de disfraces nocturna, organizada por uno de los jefes de estudio de donde trabaja, Michel acude junto a Ada, su actual pareja. Allí los celos y sospechas relacionados con la antigua relación de aquel con Ada se hacen presentes en medio de una danza macabra y con la figura de la muerte asomando en todos los rincones. Dos años después el protagonista nos presenta en un relato de los hechos acontecidos, junto a sus reflexiones sobre ellos mientras está internado en un psiquiátrico, ayudado de curiosos textos sobre medicina, literatura y cultos cristianos.

Ganadora del premio Euskadi 1999, Anejl Lertxundi nos presenta una obra que para mí ha resultado algo rara. Cada capítulo consta de dos partes, la primera, y la que se refiere a la Narración Principal (NP) como dice el protagonista, nos habla de los hechos que hay tras esa fiesta tras recibir la invitación en la oficina. La segunda, que se refiere a la Narración Secundaria (NS) consta de las reflexiones y anexos en diversas libretas que hace el propio protagonista al presentarnos la anterior parte. Estas reflexiones me recordaban un poco la novela "Campo de concentración" de Thomas M.Disch, en el que el protagonista describe su internamiento en un centro de reclusos.

En el caso que nos ocupa, estás reflexiones son más de carácter literario, sobretodo siguiendo el "Diccionario de narratología" de Carlos Rei, con sus entradas en el portugués original. Cada segunda parte del capítulo, viene acompañada de un texto en latín con su correspondiente traducción, y en algunas ocasiones se hace referencia a canciones o lastimeros de otros pacientes en el idioma vasco original. Nos hace referencia a cosas que salen en la NP, así como la vida en reclusión, las relaciones con otros, como se llaman entre ellos, beatos tanto reales, como sacados de su imaginación, las historias sobre el celador Vaselino, el Benemérito Director, quien todo lo hace por el bien de la comunidad y cuyos esfuerzos son para proteger a los beatos, o su amigo y compañero de habitación el ratón Zumalacárregui, con mucha vida vivida y multitud de experiencias de las que apenas habla.

La Narración Principal viene dada por el hecho de la relación existente entre Michel, Ada y Danel, y sobre ellos la sombra macabra de la muerte, primero como unos versos de Silvain Pouvreau. Luego con el sonido de la "Danza macabra" de Saint-Saëns, o un grabado de Nikolaus Manuel-Deutsch, en el que la "Muerte besa a una muchacha".

Mi intención no es desvelar, aunque en la parte del primer capítulo en que escribe desde el psiquiátrico el protagonista explica la causa de haber hecho llegar al juez de su caso la narración de los hechos en cuestión que lo llevaron a acabar en ese lugar, la trama final. Aquí no se espera hasta el final para señalar al mayordomo con el dedo, sino que uno ve al mayordomo, primero con sus sueños, aspiraciones, y temores, para luego verlo sumido en un mundo casi irreal en el que solo unos pocos detalles dan vida a su monotonía que poco a poco lo dirige hasta el final. Como he dicho es quizás un poco culto para seguirlo, quizás debido a mis propias limitaciones, y la trama no sea de esa que te deja con la boca abierta. Simplemente es una novela humana, que nos permite adentrarnos en esa parte de nuestra vida que no siempre mostramos a los demás. Se podría decir que ha sido un experimento interesante.

Ficha técnica:
- Título: "Los días de la cera". Autor: Anjel Lertxundi. Editorial Alfaguara. 245 páginas.